EL HAY FESTIVAL, UN QUERÉTARO INSPIRADO

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El áspero susurro del plumón acompaña a las imágenes que se van revelando en la pantalla.

Ante cientos de espectadores, talentos latinoamericanos, encabezados por los ilustradores Ricardo “Liniers” Siri y Alberto Montt, realizaron un “Stand Up Ilustrado”, acompañados por otros historietistas de renombre como Peter Kuper, Power Paola, BEF, María Hesse y Lola Vendetta.

Con su desfachatez acostumbrada, “Liniers” y Alberto Montt dirigieron –por decirlo de alguna manera– este encuentro improvisado en el que el humor y el ingenio de estos artistas se combinó para deleite del público que asistió a la conclusión del Hay Festival 2018.

Una gran dosis de ocurrencias y arte ilustrado fueron el inmejorable cierre de este Hay Festival 2018, en el que nuevamente Querétaro reunió a los máximos exponentes de la literatura, la poesía, el periodismo y el pensamiento.

Durante el pasado fin de semana, las calles del Centro Histórico de Querétaro, entre otros espacios y universitarios de la capital queretana, recibieron a artistas, pensadores y escritores de talla mundial.

La presencia de tanto talento en las calles de Querétaro se está volviendo costumbre.

Es inspirador observar a los máximos exponentes de la literatura caminar en nuestras calles; verlos tomar café en nuestros cafés, una cerveza en nuestros bares; verlos comer en nuestros sitios.

Vivir el Hay Festival es un delirio, como el que compartía Juan José Millás, pero siempre vale la pena.

Vivir el Hay Festival es un motivo, como el que llamaba Patti Smith.

Vivir el Hay Festival es un impulso en la lucha por los derechos de las mujeres, como los exhortos de Shirin Ebadi, Vivian Gornik y Lydya Cacho.

El Hay Festival es vallenato y punk; el Hay Festival es sufrimiento y placer, pues uno debe renunciar a una conferencia para asistir a otra.

El Hay Festival es un acto de fe, pues siempre se tiene la esperanza de encontrar un buen sitio para ver a sus referentes culturales El Hay es estrategia, pues el tiempo nunca es suficiente para planear el día.

El Hay es la oportunidad de ver a multitudes cargadas de libros, con rostros jubilosos, miradas asombradas, mentes liberadas.

El Hay Festival es la ocasión para ver un Querétaro inspirado y eso, siempre, vale la pena.

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