Amargo, dulce o de bombón, todos una delicia

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Redacción

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Entrar a una chocolatería y elegir un producto de entre toda su variedad es una decisión que parece imposible. Existen chocolates dulces, amargos, semiamargos, oscuros, blancos, en barra, con leche, como bombón, pastel o como bebida caliente; la variedad de presentaciones embriaga tan sólo con su aroma.

Sin importar sus deliciosos atributos, los mexicanos son consumidores de chocolate según la ocasión, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Chocolate, Dulces y similares (Aschoco), cada mexicano consume al año unos 700 gramos de chocolate.

No obstante, México se ha convertido en uno de los mercados más importantes para Mars Wrigley Confectionery en el mundo, empresa dedicada al negocio del chocolate, siendo Turín una de las unidades del negocio que mayor crecimiento ha tenido desde su adquisición.

La historia de Grupo Turín comienza a principios de los años 20, cuando Don Pablo Traverso, uno de los consolidados maestros chocolateros italianos originario de Turín, Italia, comienza a realizar exclusivas técnicas de elaboración de chocolate utilizando el original cacao del mundo.

Persiguiendo su sueño, viajó a México con la ilusión de aplicar sus fórmulas. Una vez establecido, en el año de 1928, unió su visión con la del empresario mexicano, Don Jesús Peñaloza, dando vida a una de las más grandes tradiciones de México: la de Chocolates Turín.

Chocolates Turín trabaja con la más estricta selección de las mejores materias primas conjuntadas a las técnicas más depuradas y tecnológicamente avanzadas en la elaboración de chocolate, basadas en fórmulas exclusivas y originales.

Actualmente, Grupo Turín cuenta con una avanzada planta productiva con lo último en tecnología europea para la elaboración de chocolates rellenos y sólidos, tanto para consumo como para repostería, cumpliendo con los estándares más altos de clase mundial y exportando a más de 25 países en el mundo.

Poseen una variedad de más de 50 tipos de chocolates, desde los tradicionales Conejos y Éxoticas, pasando por los huevitos, las pasitas, arándanos y almendras cubiertas; tablillas de chocolate amargo con o sin azúcar y la línea de chocolates rellenos con licor.

“Aquí en Querétaro comenzó la historia de Mars en México hace 30 años y es aquí donde se encuentran nuestras oficinas corporativas de dos de nuestros segmentos: alimento para mascotas y por supuesto, confitería”, reveló  Gabriel Fernández, Director General de Mars Wrigley Confectionery México.

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