ORDENA FAUSTINO A DOS DIÁCONOS

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POR MANUEL PAREDÓN Noticias En solemne ceremonia que tuvo como marco el templo de Catedral, el obispo Faustino Armendáriz Jiménez, confirió el orden del diaconado a los ministros Víctor Efraín Urbina Bárcenas y Miguel Antonio Casa Aguilar, a quienes pidió vivir la pureza con madurez y velar para que la diaconía sea una realidad latente viendo a los más pobres y pequeños de tal forma que su diaconado tenga sentido.

Y que al hacer uso de los medios de comunicación social como agentes, cuiden que no dañe su vocación.

El obispo manifestó que los Diáconos reciben el don del Espíritu Santo para que ejerzan el ministerio fielmente.

Explicó que los diáconos aseguran la permanencia de la diaconía en la historia animando a la Iglesia de al servicio de los hermanos y de la sociedad, el diaconado es la expresión sacramental de la diaconía de la Iglesia en el mundo.

Animándola para que sea pobre y servidora.

Explicó que la plegaria de ordenación para los diáconos no da pie a considerarlos como cuasi presbíteros ni tampoco como auxiliares de estos, sino más bien como los auxiliares del obispo diocesana.

De su misión, Monseñor Armendáriz Jiménez, destacó el servicio, sobre todo a los pobres y pequeños, y la caridad.

En otro de los rasgos a considerar, Monseñor Armendáriz Jiménez, indicó que los diáconos hacen suya la voz de los fieles para presentarla al obispo diocesano, a quienes ayudan a ser realidad la reunión eucarística.

En el cuarto compromiso que asumirán antes de ser ordenados, el prelado, presentar y conservar el espíritu de oración, especialmente mediante la Liturgia de las Horas.

Les animó para hacer de la Liturgia de las Horas, un instrumento para hablar con Dios y hablarle a Dios y les recomendó no dejar este oficio divino.

Recordó que los diáconos testimonian la autenticidad de la Eucaristía que la Iglesia local celebra, la solidaridad con los pobres.

En otras palabras, el servicio de los diáconos, dijo, consiste en manifestar el vínculo de ministerio de Cristo en la Eucaristía con el misterio de Cristo en los pobres.

Mencionó que el libro de los Santos Evangelios que recibirían contienen los dichos y hechos del Señor para que sean estos su vida, su ejemplo y su gloria que los abran diariamente y desde ahí se vayan configurando a la vida de Jesús.

Que nunca se desvíen del camino que la Iglesia les quiere confiar, abrácenlo con amor, custódienlo con celo y póngalo en práctica con generosidad, la formación que han recibido en el seminario es la base que les ha de sostener en, sin embargo, no descuiden la oración permanente, señaló.

Anunció que al ser ordenados, los nuevos diáconos quedan incardinados a esta Diócesis y los recibe con gran esperanza por lo que deben sentirse parte de ella y correspóndanle con amor porque ha hecho mucho por ellos, son fruto de la oración de sus comunidades parroquiales y de toda la Iglesia que ora tanto por las vocaciones y los futuros sacerdotes.

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