UNA TALABARTERÍA, EN PLENO CORAZÓN DE AMEALCO

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POR LAURA VALDELAMAR Noticias Enclavada en el corazón de Amealco a escasos metros de la plaza principal se encuentra la talabartería de Don J. Jesús Zepeda Morales, llamada “Tienda de Raya La Porfiriana”.

Maestro de profesión, ya jubilado, sentado atrás de un largo aparador, donde muestra una infinidad de mercancía estilos, y colores, mientras atrás cuelgan herraduras de gran tamaño, don Jesús nos platica de cómo empezó su negocio de talabartería.

Anteriormente dice, este lugar era una cantina que atendía su señor padre (qepd), y hace 25 años que se jubiló empezó el negocio, mismo que ha sido reconocido.

Orgullos de sus raíces de extracción campesina, Don Jesús, señala que es ranchero y le gusta todo lo relacionado con el campo, los caballos, los animales, el ganado, de ahí nace la vocación de este negocio, “yo fui persona de a caballo, no soy charro, fui de a caballo, soy de la época en que apenas los camiones empezaban a llegar a esta zona, en ese tiempo la mayoría de las personad se desplazaban a caballo, en burro, en mula, o a pie, los caminos que existían de las comunidades a la cabecera eran caminos de herradura”.

Explicó que eran caminos de herradura por los caballos o caminos reales que también se les denominaban porque transitaban carretas.

Ahora, pues ya tenemos caminos pavimentados que comunican a las comunidades con la cabecera municipal, casi todas o una gran mayoría de los habitantes de las comunidades asistían a la cabecera a surtirse a proveerse de lo más indispensable, de los artículos de primera necesidad, estaba muy arraigado y todavía está el catolicismo, venían cada ocho días a la misa dominical y los días primeros de cada mes, hacían una misa que se llama de la Divina Providencia y aprovechando que venían a misa también venían a comprar sus artículos.

Orgulloso señala que su tienda de raya está considerada como un atractivo turístico tanto del país como del extranjero, ya que por parte del municipio le llevan grupos de visitantes a recorrer su tienda y aprovechan para llevarse un recuerdo.

Entre los artículos que vende son los arreos para cuerear el caballo, artículos para el jinete, que aunque son artículos de temporada los tiene para cuando lo soliciten.

También cuenta con bellas monturas de caballo para caballero y de dama de diversos estados de la república mexicana como de Lagos de Moreno, de Cocula, Aguascalientes, San Luis Potosí, Veracruz, y León, Guanajuato, que son los principales proveedores.

Refiere que es seguidor de Porfirio Díaz, “con ese nombre (de la talabartería) pretendo remontarme a los tiempos de Don Porfirio Díaz, la tiendas de raya ya existían en las haciendas y para que no se pierda esa parte de la historia quise ponerle ese nombre a pesar de las contras que estén en él, aunque la mayoría de la gente diga lo contrario, me pareció un buen gobernante, como todo no es perfecto, nadie es perfecto en esta vida, él (Porfirio Díaz), tiene muchas cosas positivas que dejó para México, el Palacio de Bellas Artes, el Paseo de la Reforma, el monumento a la Revolución lo hizo Don Porfirio no como monumento a la Revolución lo hizo porque ahí iba a hacer otro edificio que no concluyó y quedó lo que conocemos ahora como monumento a la Revolución fue parte de lo que él iba a ser ahí”.

Los ferrocarriles de la manera que hayan sido él lo construyó las vías férreas fueron y siguen siendo importantes para el país, sin embargo nuestra historia, la historia que nos enseñan en la escuela no lo reconocen, “reconocen a los nuevos gobernantes a los malos gobernantes, ellos sí son héroes sobre todo los gobernantes de este sexenio son lo máximo y no hacen nada en beneficio del país solo en beneficio de ellos, lo han saqueado, estamos pagando los empréstitos que ellos en quién sabe qué se los gastarán”.

Especificó que la tienda de raya servía para pagar a todos los trabajadores de la haciendas y a la vez para ofrecerles el maíz lo que ellos consumían hasta donde les alcanzaba su raquítico sueldo esa era la tienda de raya.

Asimismo nos mostró un libro de raya del municipio de Cadereyta de una hacienda que se llama Santa Bárbara, lo que ganaba un peón un trabajador, un escribano, el cual está escrito en manuscrito y data del año 1880, el cual refiere los actuales dueños se lo obsequiaron.

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