Don Gustavo Olvera, 45 años peregrinando al Tepeyac

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Landa de Matamoros, Qro.

– Cuando frisaba los 6 años y se encontraba en su casa, ya que su mama se había ido de peregrina, pasó uno de sus hermanos, que le preguntó lo que hacía y al responderle que nada, le ordenó “sígueme”, nos vamos a la peregrinación y, sin chistar, lo siguió.

Desde entonces han pasado 45 años en los cuales Gustavo Olvera Servín no ha faltado a la peregrinación.

Dice que le pasó lo mismo que a San Mateo, el recaudador de impuestos que, cuando lo vio Jesús, le ordenó que lo siguiera y lo siguió.

Pero su hermano no le dio oportunidad de hacer su maleta y con la misma ropa, se fue a caminar.

Pero nada reprocha, desde entonces se enamoró de la peregrinación que le dio la oportunidad de encontrarse año tras año con la Santísima Virgen de Guadalupe Además, es de un barrio cien por ciento peregrino, San Francisquito, donde hace 84 años, se formó uno de los grupos más antiguos “La Divina Pastora”.

No quitó el dedo del renglón.

Viene de una familia peregrina, desde su mamá Eladia Servín, su hermano Simón, fallecido hace 2 años, le enseñó los primeros pasos de este santo camino.

Su papá Juan Olvera Morales, y sus 12 hermanos, todos fueron y son peregrinos del mero barrio de San Francisquito.

Dijo que este es el segundo año que viene de la sierra y le ha gustado muchísimo.

Considera que tendría que sacar un libro de todas las vivencias del camino.

Entre otras recordó aquella de la primera vez que peregrinó, ya que su hermano Simón se lo llevó sin ropa, y tuvo que aguantase, se bañaba y se ponía lo mismo y un dólar en el bolsillo que le había dado su mamá.

Cree que han sido peregrinaciones inolvidables con la convivencia de todos sus hermanos, sobre todo de los que se ordenaron sacerdotes J.

Guadalupe, el mayor de todos, Javier y Juan que es misionero javeriano, quienes durante el camino asistían espiritualmente a los peregrinos.

Tiene tres hijas, Margarita, Alma Lucía y María Guadalupe que en paz descanse, también fueron peregrinas.

Margarita, desde que tenía 5 años, quería acompañarlo en la peregrinación, le explicaba que no podía porque era mujercita, prometiéndole que pronto le cumpliría su deseo y se lo cumplió, encargándola con una de sus hermanas.

Dice que le da mucho gusto que el grupo de la Divina Pastora se mantiene como hace 84 años, como jefes de grupo, mencionó a don Panchito Nieves Salomé Martínez y muchos ejemplares peregrinos que dejan el buen ejemplo a las nuevas generaciones.

Po r Ma n u e l Pa r e d ó n

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