PIERDEN PATRIMONIO EN AMAZCALA

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POR PAULINA ROSALES FOTO STEPHANY DAMIAN Noticias Como resultado de la inundación que afectó a viviendas en El Marqués, E l i z a b e t h Javier, habitante de la colonia del Bosque en la comunidad de Amazcala perdió dos camas y sufrió daños en electrodomésticos.

Dos días después de la contingencia, su domicilio aún mantiene los rastros de lodo en el piso y la marca de tierra en las paredes supera los 40 centímetros en la mayoría de sus habitaciones.

En la madrugada del pasado jueves, al ver que la corriente de agua no cesaba, Elizabeth tomó a sus dos hijos y salió de su vivienda pese a los intentos de impedir que continuara el ingreso de agua y sus pertenencias se dañaran.

Afuera, en la calle, el agua le superó la cintura.

“Empezó a llover muy recio y empezó a llegar al nivel de la banqueta, pero después se pasó más alto.

Empezó a entrar a mi casa y en la casa salió de la coladera.

Se le metió a mi cocina, a mi cuarto, y se mojaron mis cosas.

Lo que hice fue mejor salirme por mis hijos”, relata.

La corriente de agua se acumuló en su vivienda en un lapso de media hora, esto a raíz de las severas lluvias reportadas durante la madrugada del jueves.

“La inundación fue en un instante, fue en media hora.

Como no dejaba de llover, ni tiempo nos dio (…) mi señor quería que fuéramos por más costales, pero le dije, ¡mejor vámonos! No vayamos a perder algo más”.

Aunque hay un albergue habilitado por las autoridades, Elizabeth prefiere resguardarse durante esta semana con sus familiares.

“Quiero limpiar, pero nos dicen que a lo mejor va a llover”, señala, al explicar que la solución temporal para ellos, fue sacar sus muebles y reguardar algunos electrodomésticos con vecinos.

Esto para evitar que al continuar las lluvias, puedan dañarse por completo.

Su vivienda está prácticamente vacía.

En la habitación de sus hijos, hay un mueble rosa con una estampa de una princesa.

Está casi vacío, al igual que su sala.

Encima de otro mueble, una parilla de cocina y un televisor.

En una de las habitaciones hay tabiques amontonados, en los que dice, intentó subir su refrigerador para evitar que el agua ingresara y dañará la comida.

El intento fue en vano y la despensa que había realizado hace algunos días, se echó a perder por el contacto con el agua sucia.

Después de la inundación, fue hasta el día siguiente, cuando la familia pudo ver los daños en sus pertenecías y el estado en el que se encontró su vivienda.

Además de la perdida material, Elizabeth acudió al médico por un malestar en la piel provocado por el contacto con el agua sucia.

La preocupación inicial para la familia es recuperar algunas pertenencias y esperar a que los electrodomésticos sigan funcionando; sin embargo, con los ingresos de su esposo, alrededor de mil pesos mensuales más 800 pesos en vales, recuperarlos les parece complicado.

“Esperemos que si nos apoyen (…) van a checar (si puedo tener un seguro).

Ya le tomaron fotos a mis cosas.

Mi refrigerador…a lo mejor todavía puede servir hasta que se seque.

Ahorita lo que hice mejor fue cerrar e irme unos días en lo que estamos más seguro y en lo que limpio”, explica.

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