ESTUDIANTES DE AMEALCO ELABORAN CALENTADOR SOLAR

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POR JAHAIRA LARA Noticias Como parte de la primera edición del concurso “Mfeni”, en Ingeniarte 2018, alumnos de Ingeniería Agroindustrial de Campus Amealco desarrollaron un calentador solar para peces con materiales reciclados y colorantes caseros para telas a base de plantas.

María Guadalupe Gómez Barios, Mario Erick Barrios Dimas, Luis David Bravo Almaraz y José Gaspar Cano Zepeda explicaron que la mayor parte del año la región de Amealco es frío, sin embargo, entre los meses de abril y mayo ha alcanzado una irradiación solar de mil 90 watts por metro cuadrado.

Aprovechando esta energía y poniendo en práctica sus conocimientos de Termodinámica, decidieron construir un calentador solar para calentar el agua de los peces, los cuales necesitan una temperatura de entre 25 y 30 grados centígrados para tener un óptimo crecimiento.

Como materiales usaron manguera de media, alambre y tubo de PVC de 6 pulgadas, además de una base de metal soldada con varilla y ángulo y manejado con una fuente de 5 voltios con una tarjeta de arduino.

Como fuente de alimentación utilizaron un tinaco del que se desprenden dos conexiones diferentes: una para el tanque del calentador y otro a una manguera.

El tanque del calentador tiene dos orificios en los extremos: uno de entrada del agua fría y otro de salida del agua caliente.

Debido a que el primer líquido es menos densa que el primero sube por las mangueras de media y se almacena en la parte superior del tanque, llegando a superar los 40 grados de temperatura de salida.

Otro de los proyectos que los universitarios elaboraron, como parte de la materia de “Biotecnología, arte y cultura”, fue el de colorantes vegetales para telas recicladas de algodón y manta que puedan servir como alternativa a colorantes sintéticos o industriales, los cuales pueden traer contaminantes que dañen el medio ambiente y la salud de las personas.

Utilizaron zanahoria, grana cochinilla, jamaica, betabel, café, lavanda y pinturas de cedrón y de guayaba.

Emplearon como mordientes (sustancias usadas para fijar el color a las telas): alumbre, bicarbonato de sodio, vinagre de manzana, jugo de limón.

Como resultado obtuvieron los siguientes colores: amarillo de la zanahoria; rosa palo del betabel; un color entre rojo y morado de la jamaica; morado de la cochinilla; azul de la lavanda; y verde oscuro de la hoja de guayaba.

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