Dedica Mons. Faustino la Misa dominical a los niños

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POR MANUEL PAREDÓN Noticias Al adelantar la conmemoración del “Día del Niño ayer, el Obispo Faustino Armendáriz Jiménez dio gracias a Dios por esta fecha y expresó que, hoy, sin duda, los niños necesitan una custodia muy especial sobre todo por todo aquello que a través de las redes sociales, no solamente puede escuchar, sino ver y aprender.

A la Santa Misa que el purpurado celebró en Catedral, asistieron innumerables niños y niñas de las distintas comunidades parroquiales acompañados de sus padres y catequistas.

Manifestó que es sabida la responsabilidad tan grande que tienen los papás de formar y educar a sus niños, para que aprendan a respetar su fe, su familia, respetar su hogar, respetar los valores del Evangelio con su ejemplo.

A todos ellos, los felicitó porque aman y creen en Dios y eso, dijo, lo han recibido como una fe de sus papás por lo que pidió por todos ellos y su familias.

Para que la fe siga creciendo y el amor de Dios se siga fortaleciendo.

Durante la ceremonia, Monseñor Faustino Armendáriz Jiménez bajó la escalinata del presbiterio, se acercó a sus invitados y con palabras sencillas les explicó la Palabra de Dios.

Comentó que hace cuatro semanas, en todas las Iglesias, se celebró la Vigilia Pascual e inquirió si alguien de ellos había ido donde se prendido este cirio al que apuntó con el índice.

Algunos respondieron afirmativamente, por lo que explicó que este cirio se prendió para que ilumine y es signo de Jesús que ilumina nuestra vida cristiana.

Detalló que tras recorrer cuatro semanas, se llama tiempo de Pascua, es decir, tiempo en el que se recuerda y da gracias a Dios que Él pasó de la muerte a la vida, resucitando venciendo a la muerte y el pecado y dijo: “Miren no todo se acaba con la muerte, sino que hay una vida que se llama vida eterna o sea el cielo y creo que todos queremos ir al cielo o no?”.

Y la respuesta no se hizo esperar con un prolongado ¡sí! “Todos los niños quieren ir al cielo porque Dios nos ha mostrado el camino que nos dice: ustedes para poder llegar al cielo, necesitan practicar las obras de misericordia, es decir, portarse bien”, describió.

“Cuando nosotros hacemos un pecado ¿qué hacemos para que nos quite? Confesarse y los niños que hicieron la Primera Comunión saben muy que hay que ir con el sacerdote a confesarse y el sacerdote en el nombre de Dios, perdona los pecados.

“Pues este signo que está aquí, el Cirio Pascual, quiere que caminemos en la luz no en el pecado, la luz enciende la noche para iluminarnos ¿o no niños y niñas?” También para el padre Israel Arvizu, profesor de liturgia, hubo pregunta como cuándo termina el tiempo de Pascua: el Domingo de Pentecostés, pero antes hay un domingo, el de la Ascensión de Cristo a los cielos.

“O sea que Cristo se va a los cielos para enviarnos ¿a quién?, al Espíritu Santo, porque este Cristo que es luz, se queda entre otros.

“¿Cómo se queda entre nosotros?” Y enseguida Marisol que está por hacer la Primera Comunión, explicó que en nuestro corazón, otro completó que en Eucaristía, en la Hostia Consagrada que al recibirse, se debe decir Amén porque creemos que ahí está Cristo.

Dijo que lo que enseñan las catequistas, es todo lo que trató de explicar: que Dios nos ama, que Dos resucitó, que Dios murió por nosotros y que Dios se ha quedado con nosotros y como decía Marisol, se queda en nuestro corazón y otro niño, en la Eucaristía y además, lo podemos encontrar en la Palabra de Dios en la Biblia.

Antes de terminar, Monseñor Armendáriz Jiménez, recordó la importancia de querer mucho a la Santísima Virgen María y que ahí se encontraba en su advocación de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, “la mera mera, reina de la Diócesis de Querétaro”, abundaron las criaturas.

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