Guillermo del Toro y sus mounstros hacen historia

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Sobre el escenario, el mexicano revisó la tarjeta para confirmar que fuera la correcta, una broma que hace referencia al caos del año pasado en el anuncio a mejor película, que se conoció como el “sobregate”.

En los últimos siete años, cineastas mexicanos han sido reconocidos con una decena de premios Óscar.

Alfonso Cuarón lo consiguió en 2014 con “Gravedad” y Alejandro González Iñárritu, dos veces, en 2015 con “Birdman” y en 2016 con “El Renacido”.

Y ahora Del Toro: los “Tres amigos” tienen Óscars.

– “HERMOSAS TRADICIONES” – En una oda a las tradiciones de México, hecha en Estados Unidos, “Coco” se llevó dos Óscars, el de mejor cinta animada, que estaba cantado, y el de mejor canción original por “Recuérdame”, que más temprano en la ceremonia interpretaron Gael García Bernal -parte del elenco-, Natalia Lafourcade y Miguel.

“‘Coco’ no existiría si no fuera por sus infinitas hermosas tradiciones y cultura”, dijo Lee Unkrich, director de la primera cinta que Pixar dedica a una cultura extranjera, inspirada en una de las tradiciones más importantes de México: el Día de Muertos.

Otra importante ganadora fue la chilena “Una mujer fantástica”, la primera película protagonizada por una transgénero en llevarse un Óscar.

El drama sigue la vida de Marina Vidal, una transgénero, interpretada por la actriz ‘trans’ Daniela Vega, que enfrenta la muerte de su compañero en medio de prejuicios, reproches y violencia.

Al recibir el Óscar, su director, Sebastián Lelio, agradeció a Vega, “la inspiración para esta película”, que entrega a Chile su segundo Óscar tras obtenido por el corto animado “Historia de un Oso” en 2016.

“Tres anuncios por un crimen”, que partió también como favorita y cuenta la historia de una mujer que alquila tres vallas publicitarias para protestar por el abandono de la investigación policial sobre la muerte de su hija, quedó con dos estatuillas de actuación: Frances McDormand y Sam Rockwell.

Allison Janney por su parte ganó en la categoría de mejor actriz de reparto por la interpretación de la fría y sarcástica madre de la patinadora artística Tonya Harding en “Yo, Tonya”; y Gary Oldman se llevó el premio a mejor actor por su personificación del primer ministro Winston Churchill en “Las horas más oscuras”.

Jordan Peele fue premiado por su guión original de “¡Huye!” y James Ivory ganó por fin, a los 89 años, un Óscar por su adaptación del guión de “Llámame por tu nombre”.

– “LOS SUEÑOS SON LA FUNDACIÓN DE HOLLYWOOD” – Los asistentes a la gala del Óscar, que ya encaró en el pasado fuertes críticas por falta de diversidad racial y de género en sus galardonados, consagraron buena parte del show a hablar del #MeToo, protestar por los tiroteos masivos -el último en una escuela de Florida, con 17 muertos- y por la discriminación migratoria.

“Todo el mundo está recibiendo una voz para expresar algo que venía pasando desde siempre, no solo en Hollywood, sino en cada segmento de la vida”, dijo la actriz Mira Sorvino, quien fue una de las mujeres que acusó al productor Harvey Weinstein de haberla violado.

Weinstein, caído en desgracia, fue señalado por otras decenas de mujeres y es investigado por la policía.

Lupita Nyongo, nacida en México y criada en Kenia, y el comediante Kumail Nanjiani se llamaron a sí mismos “dreamers” o soñadores.

“Crecimos soñando que un día trabajaríamos en películas.

Los sueños son la fundación de Hollywood y los sueños son la piedra fundacional de Estados Unidos”.

Los indocumentados traídos de niños son también llamados “dreamers” y actualmente son centro del debate migratorio de Estados Unidos, después de que Trump eliminara el programa que les permitía trabajar legalmente sin que el Congreso lograra redactar un proyecto que los legalizara.

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