CAROLINA: ÁNIMO, DEDICACIÓN Y DISCIPLINA, NECESARIO PARA EL BALLET

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POR MÓNICA VÁZQUEZ JIMÉNEZ FOTOS DEYANIRA RIO DE LA LOZA Noticias Carolina Robledo Zúñiga, mujer, maestra y amiga dedicada desde los 5 años al perfeccionamiento de los movimientos artísticos del ballet, reveló en entrevista para el periódico Noticias, los desafíos y satisfacciones que han acompañado su trayectoria y su incansable objetivo de difundir esta expresión artística para que “los queretanos la vivan por sí mismos” El deseo por convertirse en bailarina profesional nació en los aconteceres de su infancia, cuando fomentada por sus padres inició sus prácticas en atletismo, gimnasia olímpica, salto de altura, voleibol y natación.

Todo ello bajo la firme convicción de configurar las habilidades necesarias que le permitieran incursionar en la danza.

Cuba, fue la nación que la acogió por un año para continuar su preparación profesional, un marco incomparable que dotó su alma visionaria de herramientas para posteriormente desenvolverse en el Sistema Nacional para la Enseñanza Profesional de la Danza en la Ciudad de México, institución de la que cinco años después egresaría como ejecutante en danza clásica.

El perfeccionamiento de sus técnicas consumado por el esfuerzo constante en su práctica la llevó a incorporarse a la Compañía Nacional de Danza, una de las instituciones dedicadas a la expresión del ballet clásico con mayor reconocimiento a nivel nacional e internacional.

Su experiencia y dedicación fueron apreciadas en emblemáticos escenarios como el Palacio de Bellas Artes y el Teatro del Bosque.

Sin embargo, los años que la mantuvieron alejada de su natal Querétaro, ya comenzaban a causar estragos de nostalgia, por lo que decidió emprender con firmeza su regreso y formar la Compañía Estatal de Danza de Querétaro con líneas educativas enfocadas en el ballet clásico y el jazz.

Una vez afianzada la Compañía en la entidad, Robledo Zúñiga, propició la proliferación de ejecuciones a cargo de su comunidad estudiantil en sedes como teatros, escuelas y comunidades pertenecientes a diversos municipios, contando para ello, con el apoyo de programas estatales, federales, así como de la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (USEBEQ); instancias que la han ayudado a difundir la apreciación y el estudio de la disciplina.

DESAFÍOS DE LA DANZA Entre los principales desafíos identificados por la maestra Carolina Robledo, destacan los prejuicios aún vigentes sobre la presentación de varones en el quehacer dancístico, circunstancia que ha llegado a la restricción de la práctica en niños y la acentuación de su exclusividad para el sector femenino.

“El ballet no es otra cosa, más que hacer ejercicio” afirma Robledo, como un mensaje a quienes comparten dicho desacierto; pues, -complementa- con la danza se logra hacer arte, haciendo uso de diversos elementos que la acompañan, entre ellos, la música, la expresión corporal y la ejecución de movimientos.

En esta tesitura, Robledo Zúñiga, ha demostrado que mientras prevalezca el ánimo por el estudio, dedicación y disciplina, no existirán fronteras para sus practicantes, pues el ballet no muestra señales de elitismo ni segregación social; ideología de la que parte su anhelo por llevar cada día más lejos y a los lugares más recónditos la enseñanza del ballet clásico En tal sentido, considera que es necesario implementar programas públicos culturales que potencialicen las aptitudes mediante cátedras impartidas por especialistas de distintos tipos de expresión.

RETOS COMO DOCENTE Entre los principales retos que ha tenido que afrontar como docente, Carolina Robledo, destacó el desconocimiento de sus alumnos sobre la disciplina, pues en ocasiones, no comprenden las nociones de disciplina, compromiso y la cultura de una buena alimentación para llevar a buen puerto sus aprendizajes.

PRÓXIMOS PROYECTOS Actualmente, Carolina Robledo Zúñiga se desempeña como docente de ballet en grupos de niñas de 4 a 12 años y en instituciones como la Fundación Josefa Vergara o la comunidad de Buenavista, donde, además de enseñar a sus alumnos la técnica y disciplina de esta expresión cultural, inculca los valores de disciplina, honestidad, amistad, solidaridad, educación, tolerancia, perseverancia y competitividad para hacer de sus alumnas, individuos en progreso constante y acreedoras de una gran seguridad.

Sus próximos proyectos se dirigirán a seguir fortaleciendo la enseñanza del ballet en instituciones educativas de los sectores público y privado, en conjunto con alumnos egresados que actualmente tienen como vocación la enseñanza artística y en asociación con la Secretaría de Cultura, de la cual, asegura ha sido un gran aliado en la planeación de presentaciones de diversos municipios como Tequisquiapan, Corregidora y Querétaro.

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